Previsión de tesorería para una pyme: cómo prepararla

Una previsión de tesorería estima cuánto dinero tendrá la empresa disponible en cada periodo. Se construye con cobros y pagos previstos, no solo con facturas emitidas o gastos contabilizados. Su utilidad es detectar una posible falta de liquidez con tiempo para actuar.

Elige un horizonte que permita ver tus vencimientos y una frecuencia que encaje con la actividad. Cuando los saldos son ajustados, una vista semanal puede revelar tensiones que quedan ocultas al sumar todo el mes.

Parte del saldo realmente disponible

Reconcilia bancos y caja y separa fondos restringidos o comprometidos. Una línea de crédito no utilizada no es saldo bancario: puedes mostrarla aparte como capacidad de financiación disponible, sujeta a condiciones.

La estructura básica es: saldo final = saldo inicial + cobros − pagos. El saldo final de un periodo pasa a ser el inicial del siguiente. No mezcles el saldo de varias cuentas sin comprobar transferencias internas, porque podrías contar movimientos dos veces.

Coloca cada movimiento en su fecha probable

Incluye facturas pendientes de cobro, vencimientos de proveedores, nóminas, impuestos, cuotas de financiación y otras salidas conocidas. Un presupuesto de ventas es una hipótesis; una factura vencida también puede cobrarse más tarde de lo previsto.

Separa cobros confirmados, estimaciones comerciales y entradas de financiación. En los pagos, distingue compromisos de gastos que todavía puedes aplazar sin incumplir obligaciones. El tratamiento de impuestos debe responder a los vencimientos aplicables a tu empresa.

Ejemplo semanal con cifras ficticias

Concepto Semana 1 Semana 2
Saldo inicial 8.000 € 6.000 €
Cobros 4.000 € 2.000 €
Pagos 6.000 € 9.000 €
Saldo final previsto 6.000 € −1.000 €

La segunda semana presenta una necesidad prevista de 1.000 euros. Si además quieres conservar un colchón operativo, la necesidad será mayor. Identificarla no autoriza a retrasar pagos unilateralmente: habrá que revisar cobros, gastos no comprometidos o financiación y acordar lo que corresponda.

Prueba un escenario menos favorable

Desplaza un cobro importante, reduce ventas todavía no confirmadas o adelanta un pago incierto. Anota qué hipótesis cambias para poder interpretar el resultado. No apliques porcentajes arbitrarios a todo sin entender qué riesgos tienen más sentido.

La diferencia entre beneficio y flujo de caja explica por qué una empresa puede mostrar resultados positivos y necesitar liquidez.

Actualiza y compara

Sustituye previsiones por movimientos reales y explica las desviaciones relevantes. Una factura cobrada después no es necesariamente una venta perdida: es un cambio temporal con efecto sobre caja.

Asigna una persona responsable y registra fecha de actualización. La planificación de cobros y pagos forma parte de los presupuestos financieros explicados por OpenStax. Para conectarla con ingresos y gastos, prepara también el presupuesto anual.

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